"Marcuño no era un artesano que hacía objetos. Era un poeta que hablaba a través del metal y el fuego, dejando en cada obra la marca indeleble de su alma gallega."
“Ángel Marcuño ha llevado una vida ejemplar de amor a su trabajo y a su tierra, dos virtudes que quedan sobradamente reflejadas en su obra".
“Ángel Marcuño ha sido alguien muy especial en su vida. Carente de maldad, avaricia o envidia, es de esas personas raras en la existencia, que únicamente quieren hacer el bien”
Origen
Maestro orfebre y esmaltista
Nacido en Santiago de Compostela, transformó la tradición gallega del metal y el esmalte en un lenguaje artístico propio.
Plaza Mayor de Ourense (1977) Esmalte sobre metal · 36 x 43cm